Nuestra historia

Hacemos cada toalla como si fuera para un hijo nuestro.

La primera fue para nuestra hija. De aquella toalla nació MiniBoo en 2017. Somos una empresa familiar y seguimos haciendo cada una con el mismo cariño.

  • Desde 2017
  • Una empresa familiar
  • En más de un millón de hogares
  • 7.600+ valoraciones en Amazon
Cómo empezó todo

Fue a la hora del baño.

Nuestra niña tenía la piel muy sensible y las toallas de siempre le resultaban ásperas. Queríamos algo mucho más suave, casi aterciopelado: una toalla que absorbiera el agua por sí sola, para que ya no hiciera falta frotar. Basta con unos toquecitos.

También queríamos que a los peques les hiciera ilusión ponérsela y que salir de la bañera se convirtiera en un juego. De ahí surgió la capucha: abriga la cabecita los días de frío y ayuda a secar el pelo. Y la toalla se queda puesta sin que la sujetes, así que tienes una mano libre.

Desde entonces solo hacemos toallas para el baño de los más pequeños: toallas con capucha y toallitas. Nada más, porque preferimos dedicarnos a una sola cosa, pero hacerla muy bien. Hemos puesto el alma en cada modelo, y con el tiempo muchos de ellos han acabado inspirando a otros muchos fabricantes. Año tras año las vamos mejorando, y todavía no hemos terminado.

Un bebé en brazos, envuelto en una toalla con capucha MiniBoo, junto a una ventana luminosa.
Una madre regala un set MiniBoo a una amiga embarazada.
Por qué lo hacemos

Porque nosotros también somos padres.

Seguro que te suena: a tu peque solo quieres darle lo mejor, hasta en la toalla con la que lo envuelves al salir de la bañera. A nosotros nos pasa exactamente lo mismo.

Por eso ponemos tanto mimo en todo lo que toca la piel de un bebé cada día. Una toalla tiene que ser suave incluso con la piel más delicada, y tan bonita que nunca acabe olvidada en un cajón.

Lo que hacemos

El bambú la hace suave. El algodón hace que dure.

Nuestras toallas con capucha y toallitas llevan un 70% de bambú y un 30% de algodón, tejidos en un rizo denso de 500 g/m².

  • El bambú aporta ese tacto sedoso y absorbe el agua en segundos.
  • El algodón le da cuerpo y calidez, y la resistencia para durar años.
  • Juntos la hacen delicada con la piel del recién nacido y hasta 3× más absorbente que una toalla normal. Y seguirá suave cuando tu peque cumpla cinco años.

Para nosotros, el diseño cuenta tanto como el tejido. Las mejores cosas de bebé son las que se usan, se lavan y se quieren durante años, y ojalá las nuestras sean de esas.

70% bambú · 30% algodón Superabsorbentes Suave con la piel sensible Hecha para durar, lavado tras lavado A los peques les encantan
Cañas de bambú a un lado y flores de algodón al otro, en la bruma de la mañana.

La mezcla perfecta: 70% bambú + 30% algodón

Lo que nos importa

Esas pequeñas cosas en las que te fijas cuando eres madre o padre.

Suave por naturaleza

Elegimos el bambú porque es suave y transpirable, delicado con los recién nacidos y con los peques de piel sensible.

Pensadas para durar

Usamos un tejido tupido y resistente que sigue suave y bonito baño tras baño, lavadora tras lavadora.

Diseñadas con cariño

Cada diseño tiene mucha personalidad: parece un regalo y enseguida se gana un sitio en tu rutina del baño.

Hoy, MiniBoo forma parte de la hora del baño en más de un millón de familias.

Casi todos los días nos escribe una madre o un padre para contarnos lo feliz que está su peque y que el baño ya es su momento favorito del día. Esos mensajes son lo más bonito de nuestro trabajo y lo que nos anima a seguir. Gracias por hacernos un hueco en tu familia.

El vídeo de MiniBoo De un bosque de bambú al minuto después del baño.

Ven a conocer a toda la familia.